En
1984, en el corazón de Buenos Aires, nació un sueño. Una familia argentina, guiada por la casualidad y el deseo de explorar nuevas oportunidades, se encontró con la fascinante industria turística de su país. Fue un encuentro accidental, pero que despertó en ellos una pasión inesperada:
la hospitalidad.
Al adentrarse en el mundo de la hotelería, descubrieron mucho más que un simple negocio. Descubrieron el arte de recibir a los viajeros con los brazos abiertos, de crear ambientes cálidos y acogedores donde cada huésped se sintiera en casa. Descubrieron el placer de generar experiencias únicas e inolvidables, infundidas con la cordialidad y calidez que caracteriza a la cultura latina.